Informe de Sostenibilidad 2016
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Energía limpia

Para producir azúcar, alcohol, bioetanol, papel, frutas y jugos de fruta, el gran complejo agroindustrial que tenemos en la provincia de Jujuy requiere mucha energía. Nuestra matriz energética está conformada por gas natural, que tomamos del yacimiento salteño Aguaragüe, explotado por una UTE de la que formamos parte; electricidad, de las pequeñas centrales hidroeléctricas que tenemos en nuestros canales, alimentados por agua de los ríos San Lorenzo y Ledesma, y gasoil, para nuestra flota de camiones y cosechadoras. Históricamente se utilizaron los residuos de la molienda para la generación de energía en usinas térmicas. Desde que fabricamos papel a partir de la fibra de caña (hace más de cincuenta años), el aporte de este tipo de energía al total se redujo muchísimo.

En 2008, por razones de cuidado ambiental y de creciente escasez de energía fósil, comenzamos a ensayar la incorporación de bioenergías. Conformamos el “equipo de biomasa”, como lo llamamos dentro de la compañía, con el objetivo de reemplazar gas natural como fuente primaria de energía, aumentar el uso de fuentes renovables –que implican un menor impacto en el cambio climático– y garantizarnos la provisión en un contexto de creciente incertidumbre en el suministro y un previsible aumento de precio del gas.

En 2010, la biomasa se incorporó a la matriz energética de Ledesma, a través de dos fuentes: malhoja y madera. Hasta el momento, esto nos llevó a crear 120 puestos de trabajo y nos permitió sustituir en parte el consumo de gas. Hoy, el 49% de la energía de la empresa es renovable. 

 

Malhoja > 

Madera >

Nuestra producción de gas >

Aprovechamos la fuerza del agua >

30,6%
aumentamos la producción de hidrocarburos líquidos respecto al ejercicio anterior

RESIDUO NO ES BASURA

En Ledesma procuramos minimizar y gestionar de manera eficiente los residuos sólidos y líquidos de nuestras actividades con el fin de tener un mejor desempeño ambiental.  

Ningún residuo sólido de Ledesma se envía a puntos de disposición municipal. Realizamos una recolección diferenciada en origen y los destinamos a un predio para disponerlos hasta su destino final. 

Nuestra gestión de residuos se implementa bajo tres alternativas posibles: reutilización, reciclado o disposición final. Como resultado de este sistema, procesamos 2.800 toneladas de residuos reciclables (60% metálicos, 23% celulósicos, 5% plásticos, 8% de maderas y 4% otros), y enviamos otras 360 toneladas (50% aceites usados y 50% residuos contaminados con hidrocarburos y envases de agroquímicos) a incineración en hornos cementeros, habilitados para esa función. 

Los residuos reciclables que generamos equivalen a 7,5 toneladas diarias. Los transformamos, embalamos y vendemos a clientes que los emplean como materias primas en la producción de nuevos bienes. Ello genera un ingreso monetario que permite afrontar los gastos de recolección, acondicionamiento y disposición final, y deja un excedente para reinvertir en mejoras del sistema de gestión.  

En el último ejercicio, la venta de residuos le generó a la compañía unos $ 5 millones de ingresos.

Que la gestión de residuos se propague

Los residuos impactan directamente en los ambientes y en los cursos de agua, por los sitios donde son depositados. Es por esto que su buena gestión constituye un desafío no solo para las empresas, sino también para el sector público y la comunidad que los genera. Desde Ledesma pretendemos acompañar y colaborar en la búsqueda de mejores prácticas en esta materia, y por eso apoyamos actividades como el reciclado de residuos metálicos que hacen artistas jujeños, que se exponen en el parque Mirador del Río. 

Postes reciclados, un caso piloto
Los envases de agroquímicos que utilizamos se dirigían, lavados y triturados, a los procesadores de residuos peligrosos. Junto con la Secretaría de Medio Ambiente hicimos un estudio minucioso, envase por envase y en mix de envases, para confirmar la inocuidad del material a reciclar. A partir de allí, nos permitieron comenzar a enviar los envases lavados y triturados a la única planta productora de postes de alambrado de este tipo en Jujuy, que nos devuelve un poste por cada tonelada de materia prima que le enviamos.

70%
de las emisiones directas de nuestro complejo agroindustrial se compensaron por la captación de dióxido de carbono en las áreas de reserva silvestre.

NUESTRAS EMISIONES DE GEI SIGUEN REDUCIÉNDOSE

Como desde hace ya nueve años, actualizamos el inventario de emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) de nuestro complejo agroindustrial de Jujuy. Las mediciones nos permiten evaluar tanto riesgos como oportunidades de nuestros negocios en relación con el cambio climático, así como encarar programas de reducción de emisiones en cada fase directa o indirecta del proceso de producción.

El último balance muestra que, aunque se incrementó la producción, las emisiones bajaron un 3% con respecto al año base (2006/2007). Cada 2,8 toneladas de biomasa procesada, se logra disminuir el consumo de 1.000 m3 de gas. Este reemplazo contribuye a disminuir las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI), ya que el carbono emitido por la combustión fue previamente absorbido por el material vegetal.

El estándar que empleamos para estas mediciones es el GHG Protocol, del World Business Council for Sustainable Development y el World Resources Institute.

Las 100.000 hectáreas silvestres que Ledesma, a partir del Plan de Ordenamiento Territorial, mantiene en conservación, operan como áreas de servicios ecosistémicos fundamentales, entre ellos, el secuestro biológico de carbono. Representan “depósitos de carbono”, en tanto el carbono atmosférico absorbido por fotosíntesis (por la vegetación) puede permanecer allí por períodos muy largos.

Las áreas de reserva silvestre delimitadas en el Plan de Ordenamiento Territorial permitieron capturar más de 350.000 toneladas de dióxido de carbono (CO2) durante el ejercicio 2014-2015.

AGUA Y RIEGO

Optimizamos el uso del agua 
En Ledesma tenemos 6.000 hectáreas bajo sistema de riego por goteo, una tecnología que nos genera mucha expectativa porque, aunque es costosa y tiene complejidades, creemos que puede incrementar significativamente la producción. 

El riego por goteo es más eficiente en el uso del agua, en una zona que tiene una primavera muy seca y calurosa. La cantidad de sumistro se arregla  para que sea complementaria de las lluvias. Y el sistema permite la fertirrigación, es decir, la provisión de fertilizantes junto con el agua. 

Las pruebas de caña con goteo comenzaron en 1997, aunque recién en 2003 aplicamos este sistema en 130 hectáreas con fines comerciales. Para implementarlo, se armó un joint venture con una compañía israelí, que puso en marcha el sistema por primera vez en un kibutz a mediados de los años ’60. 

 

Eficiencia en el uso de agua

Con la colaboración de la Fundación ProYungas, estudiamos las cuencas hídricas en las yungas para conseguir una mayor eficiencia en el uso de agua. Desde hace una década, empleamos la modalidad de secano, esto es, sin riego artificial, en el 4% de nuestras fincas de caña.

En el resto se practican distintas modalidades de riego con agua proveniente de una red hidráulica que construimos en 1940-1950, que toma agua de los ríos Ledesma y San Lorenzo y la lleva a todo el sistema de Ledesma hacia el sur, con un manejo de aguas en altura que fue pionero.

El 84% de nuestros cultivos se abastecen de agua por riego superficial, mientras que el 12% restante emplea algún método de presurización: pivot de avance frontal, aspersión o goteo.

SUELOS SUSTENTABLES

El aumento de la proporción de cereales en nuestros campos implica una mejora en la sustentabilidad de los suelos, ya que la rotación de cultivos mejora su materia orgánica, balancea nutrientes y previene la formación de malezas resistentes. 

El principio rector es siempre llevar adelante una agricultura conservacionista, sostenible en el tiempo. En esta línea, Ledesma también viene trabajando hace muchos años bajo el sistema de siembra directa, que evita remover la capa superficial –como hace el arado–, para en cambio aprovechar los residuos del cultivo anterior como cobertura y mantener así la humedad del suelo, protegerlo de la erosión y aumentar su materia orgánica. 

En la misma línea, trabajamos en la prevención de la erosión hídrica en Centella, en Entre Ríos, con un proyecto cuya tecnología fue desarrollada íntegramente por La Biznaga. Gracias a la sistematización con terrazas de drenaje que desarrollamos en más de 20.000 hectáreas, logramos reducir drásticamente los efectos de la erosión hídrica a un nivel mínimo, lo que permite que la tierra pueda regenerarse por medio de la incorporación de residuos orgánicos.

También seguimos acrecentando el uso de agroquímicos banda verde y de variedades de sojas resistentes a ciertos coleópteros. Esto disminuye cada año el índice de toxicidad media por unidad de producto a valores que ya desde hace un tiempo son irrelevantes. 

Y en áreas adyacentes a los cursos de agua dejamos bandas de protección con pradera, donde no permitimos la aplicación aérea de agroquímicos.

PIONEROS EN EL CUIDADO DE LOS SUELOS

Mucho antes de que la sustentabilidad del suelo fuera incorporada a la conciencia colectiva, Ledesma ya tenía un laboratorio de suelos. En 1956, con conocimientos teóricos y métodos de análisis mucho más limitados que los actuales, la compañía ya conocía la peligrosidad del ascenso de la napa freática y la posibilidad de que esto salinizara los suelos como un desafío de la zona. 

La salinización del suelo es un proceso de degradación que se caracteriza por el incremento en la concentración de sales solubles hasta niveles que afectan su aptitud productiva, ya que disminuyen la facilidad con que las raíces absorben agua, con lo que las plantas se deshidratan, crecen menos y, eventualmente, mueren. En 1986, un relevamiento concluyó que 20.000 hectáreas de Ledesma tenían la napa a menos de 2 metros de profundidad durante
todo o parte del año, con el consecuente riesgo de salinización.

La compañía decidió implementar un sistema de drenado en 9.492 hectáreas, que implicó fabricar, controlar y distribuir 3,16 millones de metros de tuberías de drenaje. Si bien la evaluación de resultados es compleja, la producción de las áreas drenadas supera sistemáticamente la producción promedio de todo el cañaveral cada año.

Innovación para el desarrollo
Ubicación y datos de contacto
Ledesma desarrollado por massolo y