Informe de Sostenibilidad 2016
Estadísticas

MEJORAS CONTINUAS E INVISIBLES

Suele ocurrir que el valor que se agrega a los productos resulta más perceptible si está al final de la cadena, cerca del consumidor. Sin embargo, hay mucho valor agregado invisible que nos permite hacer alimentos sanos con procesos cada vez más eficientes y sostenibles, y estudiar diversas maneras en que podemos producir más y mejor. En la Chacra Experimental Santa Rosa buscamos lograr las mejores cañas para cada lugar; en nuestro vivero, los cítricos más aptos en función de una cantidad de parámetros; en nuestra finca piloto, las más  eficientes técnicas de cultivo; en nuestros laboratorios, asegurar la calidad de nuestros productos.

Creemos además que ninguna innovación podría sostenerse en el tiempo si no se apoyara en estos procesos de mejora continua que tienen poca difusión. A hacernos cada vez más sustentables se dedican nuestras áreas de investigación y desarrollo, que permanentemente monitorean y mejoran la calidad de nuestros productos. En ese hacer las cosas bien se apoya nuestra capacidad de innovación.

120.000
plantas en invernaderos, con las que se renuevan 70 a 80 hectáreas por año

CHACRA EXPERIMENTAL SANTA ROSA

En la provincia de Salta y con nueve campos experimentales, la Chacra Experimental Agrícola Colonia Santa Rosa, pionera en el mejoramiento de la caña de azúcar, es la única institución privada dedicada a la investigación y biotecnología de esta especie en la Argentina, y constituye una referencia para investigadores de todo el mundo. Financiada por Ledesma y otros dos ingenios del norte del país, trabaja en biología molecular, genética y bioquímica aplicada para llevar adelante un programa permanente de desarrollo de nuevas variedades de caña que permitan optimizar resultados de producción, rendimiento fabril y sanidad, adaptadas a las condiciones agronómicas de cada una de las fincas. De las miles de variedades que allí se generan anualmente, sólo algunas pasan el proceso de evaluación en Ledesma y son las que se multiplican para renovar los cañaverales, cada cuatro o cinco años. En el programa de investigación de la chacra se desarrollan variedades de caña de azúcar resistentes a agentes patógenos y a herbicidas.

EL VIVERO, USINA DE CIENTOS DE MILES DE ÁRBOLES

Un naranjo empieza a dar frutos a los cinco años y puede seguir haciéndolo por tres o cuatro décadas. Por eso es fundamental plantar los mejores ejemplares, y allí radica la importancia de nuestro vivero. 

Como los cítricos se reproducen con injertos, usamos portainjertos –o pies– certificados, elegidos en función del clima, el suelo y lo que se quiere cosechar. Los pies enanos o semienanos permiten mayor densidad de plantas, lo que multiplica la producción, y facilitan el manejo en la cosecha.  

En el vivero, cada almácigo tiene 50.000 plantines regados por goteo, en los que se evalúa el desarrollo radicular. En los seleccionados se hacen los injertos y, tras 16 a 18 meses, la planta está en condiciones de llevarse a cielo abierto. En total, tenemos 120.000 plantas. 

FINCA PILOTO

Con la mira puesta en incrementar la productividad y rentabilidad con un menor uso de recursos e impacto ambiental, destinamos nuestra finca piloto a evaluar el impacto de distintas tecnologías de última generación. En sus 1.300 hectáreas, evaluamos el desempeño de diferentes tecnologías en cada proceso de producción, desde el cultivo hasta la cosecha, pasando por el riego, el drenaje, el control de malezas y la fertilización. 

MONITOREOS A CAMPO

Llevamos adelante una serie de monitoreos, permanentes y transitorios, siempre en la búsqueda de detectar posibles mejoras de manejo. Entre ellos, podemos ennumerar:

Programa de mejora de las recomendaciones de fertilización
Siempre intentando optimizar la fertilización de los cañaverales, tenemos una red de ensayos de dosis de nitrógeno, que se suman a otros ensayos en etapa de prueba o comercial y a un sistema de muestreo y análisis general de fertilidad de suelos.

Evaluación del impacto de la cosecha mecanizada
Estamos estudiando, en cinco de las  variedades de caña más cultivadas en Ledesma, cómo afecta la cosecha con máquinas, midiendo el descepe desde la caña planta a la raíz.

Evaluación del impacto de la recolección de malhoja
Analizamos el impacto en la productividad de la caña en los campos donde recolectamos malhoja para destinarla a energía, comparando el resultado con el de dejar el residuo vegetal íntegramente en el campo.

Aplicación de simuladores agrícolas
Investigamos ajustes para la toma de decisiones en base a simuladores.

Detección de “fallas” en surcos de caña
Investigamos y desarrollamos algoritmos con diferentes proveedores para detectar automáticamente líneas de surco y fallas en la plantación sobre imágenes de alta definición.

Diagnóstico de compactación de suelos
Realizamos muestreos y análisis de suelos para determinar su aptitud física.

MAPA DE SUELOS

Con el relevamiento de todos los campos cultivados y experimentales de Ledesma que realizamos, logramos trazar mapas de suelos y fertilidad de toda el área de cañaverales. Esto, sumado a la aplicación de Google Earth, nos permite ajustar programas e ir verificando el potencial productivo de los cultivos, así como probar mejoras en las prácticas de manejo apuntando a la mayor eficiencia y conservación.

ENSAYOS PARA DIVERSIFICAR LA ENERGÍA RENOVABLE

Con apoyo del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación y junto con otros dos ingenios, estamos trabajando en un proyecto de producción de biogás a partir de la vinaza, el residuo de mayor importancia de las destilerías de alcohol. 

El proyecto consiste en un biodigestor anaeróbico a escala piloto para tratar la vinaza y convertirla en una fuente más de energía renovable, en reemplazo del gas natural. Vamos compartiendo los resultados de la experiencia con otros ingenios y entidades interesadas.

CONTROLES DE CALIDAD

Gracias a nuestros laboratorios de control de calidad, podemos estar seguros de que los alimentos que proveemos cumplen las normas de seguridad alimentaria y se adaptan a las expectativas de nuestros consumidores.

El color, el tamaño de los granos, el contenido de sacarosa, la ausencia de bacterias, el nivel de humedad y la presencia de minerales son algunos de los parámetros de calidad que evaluamos en el laboratorio de la planta de producción de azúcar.

En jugos, analizamos el color, la acidez y otros aspectos del producto final, para asegurarnos que se ajusta a las condiciones pedidas por el cliente.

Los laboratorios trabajan tomando muestras a intervalos regulares en diversas fases del proceso de producción, que luego se cotejan.

Innovación para el desarrollo
Ubicación y datos de contacto
Ledesma desarrollado por massolo y